Armas-Herramientas

uno de los multiples remedios de la imagen o. Tribus

1. Prácticas ecosóficas y restauración de la ciudad subjetiva

2. Coloquio Internacional Andrés Aubry

3. Relatos del Viejo Antonio Sup

Es pertinente abstraer la realidad del barrio -por ejemplo- en formas de cuentos: tejiendo, arguyendo, minando, arando, cocinando con otros dominios de abstracción. El cuento es el juego de los dominios, con muchos menos compromisos con el método que forma un significante, un procedimiento, una demostración. Pero no por ello sin su rigor, sin su técnica, ni territorios desterritoritorializándose. El cuento puede ser la aguja que cose el saber lacerado y va contando ese dolor pero sin ese sufrimiento, que no es saber sino tristeza o nicho de los poderes de la seriedad.

El cuento más que definirse por sus finales, sus culminaciones,  éste se entiende por las sendas que sus propios ritmos abren, liberan, así como de las escenas que es capaz de producir y de las madrigueras a las que también nos pude conducir, madrigueras de una loca arquitectura. Un cuento quizás se asemeja más a la voz del río, que al manual de un aparato. Donde el manual queda hecho barquitos de papel y el río es quien los revuelca o los sostiene y allì la audacia cómplice de quién llega a escribir, relatar como si fuera un murmullo, un canto, un platicar con la realidad  sin palabras pero que deviene entre otros acontecimientos, en palabras.

El cuento por su descrédito y debilitamiento actual frente a otros modos de conocimiento,  no deja de admirarnos la  valentía con que se ha de plantar ante el lector, por ello no deja de producir efectos diferentes siguiendo con ese juego no jerárquico. La pipa y el cigarro aunque no sean una pipa y un cigarro, dan pie a encuentros que nos pueden tomar por sorpresa, como quien nos hace cosquillas en las costillas y por la espalda.

La recopilación de relatos del Viejo Antonio son como cuentas de un collar que porta un cuerpo con pasamontañas.

Mal pensar un poco es acercarnos a relatos, historias, cuentos, estos cuentos…

Podemos leerlos, incluso en letras de una estructura gramatical y lingüística, pero los cuentos están allí como la mala hierba que crece por todos lados, y que por eso mismo se vuelve imperceptible pero no inexistente. Mal pensar aunque tengamos la sensación de que no cruzamos dos veces en el mismo cuento. Mal pensar que no es pensar el mal en oposición al bien. Mal pensar que es precisamente más allá de lo que puede representar el bien y el mal. Mal pensar que más que dé risa, da alegría. Dignidad-Alegre la de las y los Zapatistas.

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